
La crisis del sector arrocero y el creciente malestar de miles de productores han colocado nuevamente al agro peruano en el centro del debate nacional. Frente al paro agrario convocado para este 25 de mayo, la Dirección Regional de Agricultura Piura (DRAP) ratificó su respaldo a las demandas de los arroceros y advirtió que la situación exige medidas urgentes para evitar que continúen agravándose las pérdidas económicas en el campo.
El director regional de Agricultura, Ilich López Orozco, informó que la entidad viene acompañando a las organizaciones agrarias en las mesas de trabajo desarrolladas con representantes del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) y la Presidencia del Consejo de Ministros, donde se han planteado pedidos relacionados con la declaratoria de emergencia del sector agrario, financiamiento y acciones inmediatas para atender la crisis que afecta a miles de familias agricultoras. “Nosotros siempre vamos a estar al lado de los productores porque necesitan el respaldo de sus autoridades. Esperamos que esta paralización permita encaminar soluciones importantes para el sector”, sostuvo.
En medio de este escenario, la DRAP anunció que durante la campaña complementaria se reducirá entre 5 mil y 8 mil hectáreas de arroz en Piura, una medida que busca frenar la sobreoferta del cultivo y evitar mayores afectaciones económicas para los agricultores. La región registra actualmente cerca de 50 mil hectáreas de arroz sembradas al año, siendo una de las principales zonas productoras del país.
Como parte de esta estrategia, la entidad regional viene promoviendo la reconversión hacia cultivos alternativos como menestras y ajonjolí, productos que muestran mayor demanda y mejores oportunidades comerciales en mercados internacionales, especialmente en Asia. Según explicó López Orozco, el objetivo es impulsar una agricultura más rentable y sostenible, que permita diversificar la producción y mejorar los ingresos de las familias del campo.
La Dirección Regional de Agricultura reafirmó que continuará articulando acciones con las organizaciones agrarias y el Gobierno Central para canalizar propuestas que permitan atender las necesidades del sector y fortalecer la actividad agrícola en la región, en un contexto donde los productores demandan respuestas concretas frente a la crisis que atraviesa el agro nacional.