El proyecto de manejo responsable de envases vacíos de agroquímicos fue premiado en la categoría «Cuidado del Medio Ambiente» por su impacto en la agricultura sostenible.

Lima, Perú. Campo Limpio Perú fue reconocido con el Reconocimiento Sostenibilidad AGAP 2026 en la categoría «Cuidado del Medio Ambiente», gracias a la implementación del proyecto «Gestión eficiente en el manejo de envases vacíos de agroquímicos en la Región Áncash», una iniciativa que promueve prácticas responsables para proteger la salud de las personas y conservar el medio ambiente.
La distinción destaca el trabajo articulado entre instituciones públicas, empresas privadas y productores agrícolas, quienes unieron esfuerzos para fortalecer la gestión ambiental de los envases vacíos de plaguicidas de uso agrícola. La iniciativa se desarrolló con la participación de SENASA, la Dirección Regional Agraria (DRA) Áncash, la Municipalidad Provincial de Huarmey, Antamina y los agricultores de la región.
Como parte del proyecto, se impulsaron jornadas de capacitación y sensibilización orientadas a promover el correcto manejo de estos residuos, fomentando la aplicación del triple lavado, la inutilización de los envases y su posterior entrega en centros de recolección autorizados. Estas acciones contribuyen a reducir los riesgos para la salud, evitar la contaminación del suelo y del agua, y fortalecer una cultura de responsabilidad ambiental en el sector agrícola.

El reconocimiento otorgado por AGAP pone en valor el compromiso de Campo Limpio Perú con la sostenibilidad y la economía circular, promoviendo modelos de gestión que generan un impacto positivo en las comunidades agrícolas y en el entorno.
Al recibir esta distinción, la organización expresó su agradecimiento a AGAP y a todas las instituciones y productores que hicieron posible este logro, reafirmando su compromiso de continuar impulsando alianzas estratégicas que promuevan una agricultura más sostenible, competitiva y respetuosa con el ambiente en beneficio del Perú.
Este reconocimiento representa un incentivo para seguir fortaleciendo las buenas prácticas ambientales en el campo y demuestra que el trabajo colaborativo es clave para construir un sector agrícola más responsable y sostenible.