
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) publicó el pronóstico de riesgo agroclimático para el cultivo de papa correspondiente al trimestre julio–setiembre de 2025. En la costa, no se esperan precipitaciones, mientras que las temperaturas diurnas y nocturnas se mantendrán entre valores inferiores a lo normal y superiores a lo normal.
En la sierra, se prevé que las precipitaciones oscilen entre inferiores a superiores, por otro lado, las temperaturas diurnas y nocturnas entre normales inferiores a superiores. Cabe indicar que, se prevén periodos secos en la sierra occidental de julio a agosto.
Costa central y sur
Entre julio y agosto, el desarrollo de la campaña agrícola 2025 continuará su curso acorde a la temporada de invierno, ya que la persistencia de temperaturas del aire de normales a ligeramente frías favorecerá al desarrollo vegetativo, tuberización y otras fases fenológicas importantes, así como la ejecución oportuna de aporques, abonamientos, riegos y otras labores culturales, por lo que se estima un riesgo bajo. Sin descartar posibles impactos por la presencia de días cálidos especialmente en el interior de los valles costeros y problemas fitosanitarios asociados a la alta humedad en zonas más próximas al litoral.
Sierra norte
Entre julio y agosto, el desarrollo de los sembríos de la campaña chica conducidos bajo riego continuará su curso dentro de su temporada correspondiente; sin embargo, debido a las condiciones de la temporada, las bajas temperaturas y días cálidos repercutirán en su desarrollo normal de las plantas, por lo que estiman riesgos entre medio y alto, especialmente en zonas de mayor altitud.
Para el mes de setiembre, la disminución de lluvias previstas y la persistencia de días cálidos mantendrán los niveles de riesgo, por lo que se espera mayores necesidades de riego y repercusiones en el desarrollo normal de las plantas y las labores culturales oportunas, especialmente en las plantaciones en crecimiento vegetativo y floración, sin descartar mayores riesgos de afectación por la helada, granizada y otros eventos extremos de la época, principalmente en zonas de mayor altitud.
Sierra central
De julio a setiembre, el desarrollo de la campaña chica 2025 continuará su avance favorecido por lluvias previstas de normales a superiores con respecto a su climatología y temperaturas nocturnas de normales a ligeramente cálidas, por lo que se estiman riesgos de bajo a medio. No obstante que, la persistencia de días cálidos podría incrementar las necesidades hídricas, así como afectaciones por la helada, granizada y otros fenómenos extremos, lo que incrementaría los factores de riesgo hasta un nivel alto, especialmente en zonas de mayor altitud.
Para el inicio de la campaña 2025-2026, las lluvias previstas de setiembre de normales a superiores con respecto a su promedio histórico y temperaturas diurnas normales promoverían el inicio de las labores de labranza y preparación de terrenos
Sierra sur y altiplano
De julio a setiembre, en las localidades de la vertiente oriental, la prevalencia de lluvias de normales a superiores favorecerá la ejecución de labores de labranza, siembra y el desarrollo vegetativo de las plantaciones instaladas bajo riego; así como el inicio de las primeras actividades de la campaña 2025-2026, especialmente en la sierra sur oriental y el altiplano.
Por el contrario, en los valles interandinos de la sierra sur occidental, las temperaturas diurnas cálidas y las condiciones de humedad más secas de lo habitual, incrementará las necesidades de riego y la presencia de plagas, asimismo no se descartaría afectaciones por la helada, principalmente para las siembras adelantadas.